¿Qué edad tienes?

Tengo los añosqué mi latir anhela.

Qué osada tu pregunta , la verdad que ni yo mismo sé.

Solo sé que tengo los años que mi latir siente, por momentos 5, en otros 50 y quizás más.

La verdad que no me identifico con un número,soy mucho más que eso.

Soy el resultado de mis batallas ganadas, de las lecciones que me dejaron las que perdí.

Soy infierno y paraíso, roble y álamo, escombro y oasis, soy lo que mis días necesitan.

Soy barro moldeado con las aguas de mis ríos salados,  mezclado con los árboles agrestes de mi selva del dolor y con las hojarascas de mi pasado.

Soy recuerdos solapados que se abren en las noches, para dejar drenar las corrientes rojas que queman mí piel, porque todavía no he logrado perdonar el ayer.

Soy tantas cosas y al mismo tiempo una sola…

Una vida sin vivir, es un morir en cada amanecer.

Soy vuelo libre que sobrevuela mis campos sembrados de esperanza, olivo madurado bajo el rayo de mí amor incondicional, ramo de calas que se abre al despuntar el día para dejarse sorprender por las jugadas del destino.

Soy la que atesora las gemas más bellas que la vida me obsequio y le dan brillo y motivo a mi existir.

No sé si todo esto responde tu pregunta, es lo que yo te puedo responder en parte, ya que mi vida es un renacer en cada amanecer.

Es libertad  embriagada de ilusiones, de infinitos colores que anhelan dejar una huella, por si alguien quiere compartir mi vuelo.

¿Qué me dices tú?

¿Libertad o dualidad?

Ser

Vivir en la dualidad de ser o no ser, por miedo al que dirán, a no ser aceptados, o por inseguridad, nos aleja de nuestra propia esencia.

Atreverse a vivir desde la verdad del corazón, es la mejor manera de ser fiel al sentir, dejando nuestra huella imborrable a cada paso.

Cuántas veces realizamos cosas o decimos, porque no nos atrevemos a ser nosotros mismos, con nuestros defectos y virtudes, hasta que llega el momento que es insostenible vivir de esa manera.

Éste accionar se convierte en una mochila muy pesada, que aminora los pasos y convierte los días en pequeños infiernos, donde por momentos la irritabilidad se adueña del ser y la frustración nos acompaña.

Derribe las murallas añejadas de mis miedos

calme mis aguas encrespadas de inseguridad

y me fui a navegar a dónde mi latir anhelaba

escribiendo en las aguas calmas

las ilusiones que le dan vida a mi existir..

Atrevernos a ser nosotros mismos, es la mejor decisión que podemos tomar cada día, haciéndonos responsable de nuestro accionar y retomando el timón de nuestra vida, para ir en busca de los sueños olvidados.

Alejarnos de todos aquellos lugares o personas que no vibran en nuestra misma sintonía, abandonando todos esos personajes que representamos por miedo, es la mejor manera de recobrar el bienestar físico y emocional.

La vida  es  breve y nosotros la complicamos tanto, al punto que nos olvidamos de vivirla y nos perdemos en grandes laberintos, que nos roban el brillo del mirar y nos quitan años.

Es momento de abrazar al ser olvidado, de dejar caer viejas corazas, sanar las heridas y comenzar a vivir en congruencia con el sentir  y el accionar.

No hay nada más gratificante que sentirnos libres, haciendo lo que realmente amamos y edificando cada día el futuro que más anhelamos.

 

¿Cómo prefieres vivir tú,en dualidad o libertad?